Un programa de conservación del agua en la escuela de Juanito



Todos los lunes, los alumnos del profesor Salvador traen historias y artículos periodísticos para el mural de la escuela, y comparten sus noticias con el resto de la clase. Las más interesantes son seleccionadas para exhibirlas. Esta semana, Juan trajo un artículo que trataba sobre un programa de conservación de agua en una escuela cercana, y empezó a hablarles del mismo.

-“El artículo dice que la escuela ha logrado ahorrar muchísima agua desde que iniciaron el programa hace dos meses”, comentó Juan.

-“¡Qué interesante! “Expresó el profesor Salvador.

-“Cuéntanos más.”


“Bueno, primeramente realizaron un estudio de la cantidad de agua que consumían en un mes, como promedio, revisando las facturas de agua del año pasado”, señaló Juan, al darse cuenta del interés que sus compañeros de aula mostraban por el artículo. “Entonces hicieron una lista de las diferentes formas en que la escuela podría ahorrar agua”, añadió.

“¿Por ejemplo, no echando basura en la taza del inodoro?”, preguntó María, provocando risitas entre algunos.

-“¡Exactamente!”, respondió Juan.

-“¿O cerrando la pila de agua mientras nos cepillamos los dientes?”, preguntó Mario.

-“Así es”, afirmó Juan.

- “Se les ocurrieron varias formas en que todos pudieran evitar el despilfarro de agua en la escuela”. Otros compañeros aportaron sus propias sugerencias.

-“Ahora dinos qué hicieron después de confeccionar la lista”, intervino el profesor Salvador.´

En ese momento, Juan les mostró a los alumnos la foto impresa en la parte superior del artículo.

agua

La foto mostraba una gran pizarra, que abarcaba toda la pared de la oficina de la escuela, en la cual se veían gráficos, dibujos y fotografías que ilustraban diversas formas de ahorrar agua.

También había letreros con lemas relacionados con el tema, tales como:

-“No la despilfarres: ahórrala”.

Cada día, al llegar los alumnos y maestros a la escuela, todo esto les recordaba que había múltiples formas de ahorrar agua. “Según el artículo, este programa ha tenido gran éxito”, comentó Juan, “y muchas personas han empezado incluso a practicar el ahorro de agua en su propia casa.”

-“¡Eso está requetebién!”, exclamó

-Sara. “Maestro, ¿por qué no empezamos un programa de conservación de agua en nuestra escuela?”

-“¡Claro! ¡Sería muy divertido y, además, ahorraríamos agua!”, agregó Alberto.

-“Pues me parece una idea formidable”, respondió el profesor Salvador. “Me reuniré con el director y con otros maestros, a ver qué opinan.”


Autor: desconocido
Fuente: Google sites


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